viernes, 29 de octubre de 2010

Capitulo 16 - La Criatura Despertó (Parte 1)

Dios, la mañana regreso y la criatura despierto.
No podré descansar hasta que todo en mi se acabe.
Quizá algún día esto terminará, y olvidaré la tristeza y el dolor.

Me perdí por completo al ver la luz alejarse,
esa brillante luz que hace florecer todo en mi,
mi Sol.

La mayoría de las personas que se enamoran sienten que son capaces de tocar el cielo con la yema de sus dedos.
Otras personas se enamoran y sienten como poco a poco se van hundiendo en arenas movedizas.
Juro que me siento que me pierdo entre ambas sensaciones.

Todavía no me puedo decidir.

jueves, 21 de octubre de 2010

Capitulo 15 - El Otoño en mi, un sendero desolador.

Su frisa, aire inspirador que me sofoca, como si fuera un sortilegio destructor y a la vez un espíritu sibilante susurrandome a mis espaldas, transmitiéndome el deseo de buscar a algún ser para apaciguar la llama azulada que congela mis sentidos.
La lluvias indescifrables e impredecibles, que me inundan constantemente, y arrasan con las pocas esperanzas vivientes en mi.
Los hojas en los arboles me influyen a vivir esto en un entorno color a sepia. El movimiento desorientador de las hojas, y sin un destino fijo mas que arribar hacia el pavimento frió.
Sol, brote del Verano pero ya en su inevitable fin , intentando estar presente durante toda la temporada, pero culmina mucho antes del final. Bendito seas Sol que no me ciegas con tu brillo, pero tampoco me acompaña.
Y sus Noches, viajes eternos de sueños, que no son ciertos, y pesadillas, de verdades que torturan mi centro, solo se manifiestan en soledad. Todo esto provoca ocultar a la única luz que irradia, la Luna, la Luna como mi eclipse fatal.
Aun así, esto me hace sentir vivo y mucho mas fuerte que en cualquier otra estación.

domingo, 3 de octubre de 2010

Capitulo 14 - Preludio a un inevitable final

Por un segundo desde mi Exilio mental, contemple la reencarnación de todas las constelaciones que me rodearon en mi niñez. Como si el espacio nunca se hubiera apagado. Otra vez volvía esa sensación tan cercana a la felicidad.

Tanto tiempo sin contemplar al Sol. Día a día, mientras fui creciendo el se fue alejando. Una tarde, cuando estaba apunto de cumplir la mayoría de edad, observe desde mi cielo, a lo lejos a la ultima estrella que se ocultaba, extinguiéndose como una flama y un presentimiento turbio vino a mi mente, y con el, comenzaron los escalofriós. Al instante lo comprendí, esa ultima estrella, esa estrella sucumbiendo en mi horizonte, era aquel Sol. De esa forma dio inicio a mi existencia en las penumbras.

En este mágico segundo me reencontré al sol, que con su brillo lleno a mi mente de recuerdos dulces, de mi niñez.
Extasiado sin el don del habla o sin mis molestos pensamientos, me sentí un ser superior, omnipotente, reinando un paraíso nunca antes inventado por el hombre.

De pronto una briza tibia me golpeo, el aviso de una tormenta, el retorno de mis pensamientos. Solo un segundo duro esa hermosa sensación. Ahora me encontraba dudando de mi existencia, acaso esto es un sueño, acaso así es como se presenta mi final?

Luego de ese segundo, otro mas lo siguió y con el todo mi exilio sucumbio, las costelaciones se ocultaron, el sol volvio a su posicion dejandome nuevamente a oscuras, emergiendo nuevamente las frustraciones, los miedos, mi tristeza.
Estuve por un segundo contemplando mi final.